
El pasado uno de junio, expusieron en clase varios compañeros la intervención educativa con personas sin techo.
Primeramente, nos ofrecieron un baúl de conceptos que deberíamos de tener presente para comprender la temática. A continuación, nos resaltaron la labor de caritas con este colectivo, y nos explicaron cómo se puede llegar a esta situación.
En esta exposición voy a tener presente el seminario que nos ofrecieron sobre el albergue municipal de Sevilla, ya que mucho de los comentarios que tuvieron lugar en el seminario se van a reflejar en esta exposición.
Coinciden en el aspecto de que el perfil de la persona sin hogar ha cambiado en los últimos años, y nos han ofrecido una tipología donde se les clasifican en:
- El incipiente o novato. No supera los seis meses.
- El habitual y el veterano.
- El crónico.
Esta tipología está bien expuesta en cuento se refleja en el tiempo, pero no deberíamos clasificar a las personas por el tiempo de estancia en la calle, ya que cada persona es única y la situación que le ha llevado a ese lugar es diferente aunque coincidan en el tiempo, con estas tipologías muchas veces sin darnos cuenta estamos estereotipando a los colectivos, y el único aspecto que debemos de destacar de la tipología anteriormente mencionada es el tiempo. Con respecto al seminario, nos comentaron que cada persona es única y poseen unas expectativas diferentes.
Comparto con los compañeros que en muchas ocasiones todas las intervenciones que se realizan con este colectivo son meramente asistenciales, sin embargo, el trabajo que realizaban en el albergue municipal no era nada asistencial, siempre llevaba inmerso un objetivo para paliar la situación del indigente.
Nos han resaltado un proyecto que se denomina “Levántate y anda” que se lleva a cabo por voluntarios, pero me cabe una duda, ya que para recibir las subvenciones debe de haber un profesional que solicita esa subvención. En este proyecto, siempre que la persona lo desee se le produce una derivación donde se lleva a cabo un plan de trabajo.
Los compañeros nos han dicho que no han encontrado la figura del educador social en las visitas, y que los educadores sociales hacen la labor de monitores.
Como conclusión, me gustaría destacar de que se realiza mucha labor asistencialista con este colectivo, y que hay que hacer más hincapié en detectar los problemas de salud, porque como hemos podido comprobar en la asignatura de Psicopatología, muchas de estas personas necesitan tratamiento psiquiátrico, y en muchas ocasiones, las personas que sufren esquizofrenia u otro tipo de trastorno suelen instalarse en la calle, al ser éste el contexto donde se puede convivir sin llamar tanto la atención. No por esto, cabe decir que todas las personas que se encuentran en la calle poseen algún trastorno mental, ya que como hemos podido percibir anteriormente, las causas que te llevan a esta situación son de diversa índole.
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